La suerte de Heidi y Caperucita
Te preparan pastelitos, te cuentan cuentos, te arropan por la noche... ¿quién no quiere tener cerca alguien así? Clavaditos al abuelito de Heidi o a la abuelita de Caperucita. Y sin embargo, no sólo las buenas personas envejecen. Una se deja llevar por la ilusión de Heidi o de Caperucita y se olvida de que también envejecen los individuos indeseables, los tóxicos, los despóticos. Personas que con el tiempo han...
