¡Expulsa ese alien de tu vida!
Puede ser que una tenga la suerte de no cruzarse nunca con una persona tóxica de ésas que alcanzan el grado de piscópata sin mucho esfuerzo. Pero puede ser que no. Y, cuando eso ocurre, cuando un Alien de éstas características consigue entrar en la nave que es tu vida, no sirven de mucho la generosidad, la diplomacia, la capacidad de convencer, ni los buenos sentimientos. Desgraciadamente, nada de eso...






