Además de llorar, también podemos sollozar
¿No estamos usando un lenguaje un poco complicado para los niños y niñas de ocho años? - le pregunté a Roberto Flores. Era a finales del siglo pasado y estaba yo entonces elaborando la adaptación al catalán de La aventura de la vida, un programa de educación para la salud promovido por EDEX. Roberto me respondió con lucidez: Sí, ya sé que si ponemos "Héctor estaba llorando" se entiende mejor que...









